Vertiginosos tiempos donde los haya, y yo a medio gas. Te pasas largas temporadas rascando donde no hay, buscando la llave perdida que abre las puertas de la independencia...de pronto todo converge, y me veo atrapada en el proceso que conduce a la tan ansiasda independencia, que al final se convierte en una nueva especie de cárcel. Salir y entrar de dinámicas en marcha tiene la misma ciencia que bajarse de un tren con paracaídas, y sin embargo cuántas vueltas le doy, cuántas, cómo una sola persona se puede comer tanto la olla, cómo se le puede tener tanto miedo a cosas que no pasaron y que quizá, lo más probable sea que no pasen nunca. Después abro simbólicamente la ventana y me bate el aire puro, me elevo de cara al cielo cristalino que se erige ante mí con la nitidez de la mirada de un niño. Oscilando entre dos polos, y a veces incluso más, van circulando mis días noctámbulos que a veces me ahogan y a veces me rescatan del tedio.
Deseo con toda mi alma
estabilidad y calma
estar con idiotas
me toca las pelotas
FM: El único hombre - o mujer - (*) que no se equivoca es el que nunca hace nada (Johann Wolfgang von Goethe)
(*)N. de la T.