miércoles, 07 de diciembre de 2005
Publicado por Desconocido @ 20:07
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La concejala me ordenó escribirle el discurso de inauguración de la jornada sobre discapacidad, como buena y obediente que soy así lo hice. Mi compañera, mirando por mi salud laboral, me sugirió que me podía negar, o sea, me lo chantó directamente, y yo, más chula que un ocho, le espeté: "¿negarme? pero si yo cago discursos..." ejem ejem
más bruta y no nazco, así soy yo
Es que me dio la gana de hacerlo y lo hice, de hecho no me importaría nada dedicarme profesionalmente a eso, a redactarle los discursos a los políticos. Firmo.
Pues le encantó chica. Uy qué bien escrito me dijo, ya lo leo así tal cual está, es que soy una machine, para qué negar la evidencia
ejem ejem
Llegó el momento de la lectura "milli vanilli" y como no podía ser de otra manera, la cagó. Se trabucó varias veces, sobre todo en las subordinadas, lo que indica que no se lo había leído previamente. Y encima no lo terminó, se debió de hacer la picha un lío porque acabó hablando para el aire divagando sobre nada.
Y pasó la mañana, llegó la tarde y se acabó la jornada. El ilustre señor alcalde acudió al microevento para clausurarlo y, como discurso, ¿cual tenía? Pues sí, increíble pero cierto, el mismo que la concejala había leído malamente a la mañana, el mismo que yo escribí cumpliendo mi contrato en el apartado que dice "tareas a desempeñar: según necesidades del servicio".
La que estaba sentada a mi lado se dio cuenta, yo estaba flipando hacía un rato, y me brillaba la sonrisa en la boca de no me lo puedo creer. Miré a la concejala y le guiñé un ojo así como jodeeer a lo pepe viyuela, y cuando la chavala de mi lado me dice que le suena lo que dice el alcalde yo no lo puedo evitar, estallo en una carcajada y veo que la concejala me mira y no comparte mi entusiasmo, así que mutis por el foro (...)
Me seguí riendo por lo bajini después de decirle a la de mi lado que sabía un secreto sobre el discurso, le conté que lo había escrito yo y que encima me lo habían destrozado y otra vez jajajaja me iba mal
El alcalde tampoco lo dio terminado, mutilación neuronal sui géneris, le chorreaba materia gris por la oreja izquierda en el segundo párrafo. Pero leyó con una entonación que envidié, ostias que lo parió, y ni siquiera se lo había leído porque tampoco fue capaz de soltar de corrido las frases que encadenaban estructuras semicomplejas, con algún hipérbaton rocambolesco de los que en numerosas ocasiones gusto. Pero qué cadencia, que costumbre de discursar lo que sea cuando sea.
Semejante inútil leyendo lo que yo misma había escrito mejor que yo, hubo un clic en mi cabeza y me planteeé seriamente que muchas cosas tenían que cambiar en mí pero ya. Espabilación y tal.
Por cierto, el ilustre señor alcalde no sabía ni lo que se celebraba. Cuando se lo soplaron dijo que, viendo tan poco público se sentía contento porque eso quería decir que había pocos discapacitados en su ayuntamiento (se nota que no va mucho por el trabajo y no conoce a los empleados, chiste de mal gusto pero o lo pongo o reviento, con b o con v), bueno, que había pocos discapacitados dijo el tío, cuando se comentó varias veces a lo largo de la jornada la escasa participación social que había en este tipo de actos, lo que demostraba insolidaridad social y tal y tal.
Recomiendo una lectura: "O porco de pé" de Vicente Risco. Historia galega caciquil, la historia se repite, o quizá siempre fue igual...
F.M: Lo peor de la ignorancia es que, a medida que se prolonga, adquiere confianza.
Comentarios
Publicado por Sinfidora
jueves, 08 de diciembre de 2005 | 17:42
Bueniiiiiiiiiiisimo, jajajajaja