La concejala me ordenó escribirle el discurso de inauguración de la jornada sobre discapacidad, como buena y obediente que soy así lo hice. Mi compañera, mirando por mi salud laboral, me sugirió que me podía negar, o sea, me lo chantó directamente, y yo, más chula que un ocho, le espeté: "¿negarme? pero si yo cago discursos..." ejem ejem
más bruta y no nazco, así soy yo
Es que me dio la gana de hacerlo y lo hice, de hecho no me importaría nada dedicarme profesionalmente a eso, a reda [...]
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