"Mierda, y ahora va y se pone a sonar"- pensó el Transmutador Uno con un fuerte ataque de ira mientras con una mano intentaba unir las partes rotas del pantalón y con la otra alcanzar el móvil que no paraba de manifestarse intermitentemente por medio de vibraciones y sonidos estandarizados. Miró hacia la ventana y vio al Transmutador Dos haciendo gestos y ademanes propios de una evidente partidura de culo. El Uno perdió el equilibrio y cayó al suelo en su ímpetu por recoger el móvil que no paraba de sonar. El Dos estaba al borde del desparrame.
Alcanzó el teléfono y justo en el momento en que iba a pulsar el botón verde el móvil dejó de sonar (no podía ser de otra manera). "Hoy es mi día", gimió el Uno absolutamente sobrecogido. Estaba tan rojo que parecía que iba disfrazado.
En seguida volvió a sonar y esta vez llegó a tiempo. "Diga", dijo con dificultad. Escuchó una voz familiar:"¿Dónde estais? ¿Papando ostias? Bajad inmeditamente, tenemos dos casos, como no apureis os hacemos un parte" "Sí, inmediatamente... inmediatamente bajamos, no que nos hagas un parte, eh?? ¿eeh? un parte no eh, digo que inmediatamente bajamos ehhhhh ¿estás ahí?" Ya no estaba allí. "Espabila empanado, que hay curre" le dijo milagrosamente recuperado al Dos, que seguía en la ventana aunque ya no reía con tanta gana.
Entraron apurados por la puerta de la discoteca, "¿cómo os tengo que decir que useis la puerta de seguridad?" "¿no querías que viniéramos rápido? pues por aquí es por dónde más rápido llegamos..." "bueno, no quiero discutir, cojed a los dos energúmenos estos y lleváoslos a la sala tres antes de que se despierten"
Diligentes y en silencio, los transmutadores portaron a sus hombros los dos cuerpos inertes, uno cada uno, en un hombro cada uno, en un hombre cada uno. Cuando el Uno se dio la vuelta, la camarera estalló en una carcajada..."no quiero saber qué ha pasado con tu pantalón..." "uy sí, es muy fácil, lee los artículos anteriores..."
Visiones
En ocasiones veo Transmutadores. Van vestidos con trajes negros, con sombreros de copa también negros, y el gesto de sus rostros oscila entre el drama y la comedia.
En ocasiones veo camareros. Les pido una copa y procuro caer redonda fuera del bar, pub, discoteca u otro garito que se precie.