...que sí qué, que sí que he aprobado, que he pasado el primer examen así que ahora voy rumbo al "matadero segunda parte", increible pero cierto, he pasado, y además con nota (un seis sobre siete, no está nada mal para haber estudiado de aquella manera dos días antes ante la premura del acontecimiento o examen).
Podría pasarme este post chuleándome cual puta freelancer, pero no lo voy a hacer.
No lo haré porque tampoco es que me sienta especialmente orgullosa, ni siquiera estoy segura de lo que ha pasado...salí del examen pensando que aprobaría, que no me había salido mal, pero no imaginaba sacar tan buena nota...¿no tengo rival?¿qué coño le enseñan a la gente en las academias?¿he elegido una profesión tan mediocre que hasta yo soy mediocre entre lo mediocre? Dudas existenciales inconcluyentes y conducentes a ninguna parte que me asolan ahora ante el folio en blanco, o más bien ante el "nuevo artículo" con fondo azul marino.
Hasta voy a acabar pensando que tengo enchufe.
Además siento un poco de presión con respecto a este segundo examen que me espera a la vuelta de dos días, escucho una vocecita que me dice "si te hubieras aplicado un poco más lo conseguirías, bribona que eres una bribona"
Sin embargo ahora ya es tarde...
Por otra parte pienso: ¿es esto lo que quiero realmente? ¿una interinidad para que después le saquen la oposición al que de verdad tenga enchufe? ¿volver a caer presa de las garras de la política y del funcionariado compinche? ¿mi vida civil por la borda? ¿dónde va mi ilusión por inmiscuirme en la empresa privada? ¿y mi ansia oculta de ser carne de cañón de una multinacional? La de cal y la de arena, la Toñi y la Encarna. De nuevo las circunstancias sobrevenidas por una toma de decisiones socialmente dirigida arrasan mi capacidad de elección.
Otras no dudan nada. Claro ejemplo:
La Pantoja
Sí ella, ella es ésa, ésta, aquélla, la omnipresente chunga, la misma que estafa, defrauda, miente y negocia con sus iguales, está de gira. Gira gira cómo gira, gira la tierra, gira la luna, gira el pomo de la puerta, gira la gira de la Pantoja, ahora ya no conozco límites para mangar en El Corte Inglés. Gozo de impunidad televisivamente adquirida.
Las malditas obras siguen asolando mis sueños al alba y mis miradas vespertinas por la ventana. Hoy curé la taquicardia del taladro con
Bowie versión cascos herméticamente adaptados a pabellones auditivos.
F.M: "ware yuki omizu ni utsushite nirami keri"
Traducción:
"como esta nieve,
mi pálido reflejo
aún en el agua"
Kaga no Chiyo (1701-1775), se podrían hacer vulgares bromas con el nombre de esta difunta poetisa, pero no seré yo quién os lo ponga en bandeja...