La zona de los puentes, para quien no tenga vértigo, es recomendable caminarla al completo y bien abrigadillo/a porque hace un biruje… desde allí se ven, además del fluir del Douro hacia el Atlántico, casas derruidas, algo que parece como la zona de mujeres de moral distraída y otra zona en la que las enredaderas se comen las casas literalmente.
Y por supuesto, la desembocadura del río a una altura considerable mientras por detrás de uno-a pasan los trenes o el metro, no sé muy bien lo que era…
Porque sí, en Oporto hay metro, aunque está vacío la mayoría del día (por eso le llamarán “ligero”).
Las entradas están a unos cien metros unas de otras, además el recorrido que va desde el inicio al final del metro, que hace una extraña parábola, se puede caminar tranquilamente en unas dos horas aproximadamente. Mi no comprender los criterios para que unos lugares tengan metro y otros no. En mi ignorancia siempre los atribuí a las grandes urbes, al igual que los Patrimonios, que los identificaba con áreas bien conservadas, limpias y cuidadas, está claro que no hay como viajar para abrir la mente a nuevas formas políticas de especular con el dinero.
Sí, ya estoy chinchando, jeje