“Había caído el crepúsculo sobre la ciudad. Su turbia luz malva hacía que el agua fangosa pareciese limpia y llena de promesas. Un brillo opalescente aparecía ahora y a lo largo del Bund, al encenderse las farolas en el muelle, y el fuego para cocinar en las barcas-vivienda. Y se elevaban columnas de humo que teñían de un azul purpúreo la media luna recién salida. Echaron a andar de nuevo” en
Jian, de Eric Van Lustbader.
La zona de juerguilla (no se trata de una juerga desenfrenada aunque habrá de todo como en botica) es a los lados del río, con más marcha cruzando el puente, por la zona del museo del vino, que tiene catas gratuitas de día. Hay bastantes vinacotecas yendo hacia el río así que el “puntillo” está garantizado si te compras una botellita y ale, a darle.
Esta es la zona de terrazas, las bebidas son algo más económicas que en España. Al güisqui, ron, etc. les llaman “bebidas espirituosas” -> muy gráfico. Vi un par de pubs interesantes: oscuros, trasnochados, con luces extrañas de neón. El ambiente es joven e internacional. No tengo buenas fotos de noche por la sencilla razón de que mi cámara es una caca así que se admiten colectas.
Terrazas al llegar a la ribera.
Hacia la zona de los puentes, dentro de los arcos hay restaurantes y también por detrás, al igual que mercados y puestos de soubvenirs (gallos, delantales, etc.) y delicatessens (aceitunas en aceite, frutos secos, vinos, quesos,&hellip
Oporto se convierte en un lugar especial de noche. Las imperfecciones que tanto sobresalen durante el día se transforman en sombras eclipsadas por la luz de la luna o por el rebote de las luces de las farolas en el agua del río, que hasta parece cristalina. Se trata de un engaño óptico, es evidente, pero de eso uno/a se da cuenta cuando ya etá en casa. Mientras tanto, el entorno es entrañable. Hasta la policía pasea entretenida mirando como los visitantes hacemos el pinzo.
Además, para comer, cenar, desayunar… es una ciudad bastante más barata que aquí. La comida típica son las “tripas ó modo de Oporto” (que yo entendí “tripas a la moda do porco”, una estrambótica mezcla españogalaicoportuguesa que produjo un divertido malentendido) y la Francesinha, altamente recomendable, saciante y especiada así que cuidado los estómagos delicados, pero merece la pena. Se trata de una especie de sandwich sólido con jamón y chorizo, regado por una salsa estupenda que cada restaurante hace a su manera.Se podría decir que "el secreto está en la salsa".
Todo regadito con una “caneca” (jarrita) de vino de Oporto o una SuperBock aunque, haciendo patria, donde esté la Estrella Galicia…
Autoaprendizaje: viajar es cojonudo siempre y cuando el lugar al que vayas sea mejor que el lugar del que vienes.
Rollo patatero patrocinado por Aerolíneas de la India:
“Viaje con nosotros... le trataremos como a una vaca”
jajaja la etiqueta es falsa, está retocada con el fotocor
creo que por valladolid pasa el ojo virollo del guadiana
y la estrella galicia no sabe a piiiiiiiiissssssssssssss!!!!!!
a mi me mola este:
Me recuerda al famoso chiste:
Le dice el piloto al copiloto
-oye, que creo que no me funciona el intermitente, ¿me miras ahí?
El copi se asoma por la ventanilla, mete la cabeza y dice:
-Ahora sí! Ahora no!

Pero como me mola tu cuaderno de viaje virtual de Oporto, estoy remembering gracias a tí que la Francesinha esa era con salchichas no? la salsa cundente

sí señorita y las aceitunas a granel super baratas. Por cierto las fotos me gustan aunque la cámara la hayas pillado en casa de mi bisabuela. Un beso del nordés