Iduras de olla, vivencias, pensamientos y/o reflexiones, estructuraciones esquemáticas de búsquedas sin retorno y recorridos autobiográficos camino a ninguna parte, todo ello salpimentado con alguna chorrada inerte y patidifusa sin más explicación
Pues sí, otro año más a la espalda que encima me pica muchísimo porque creo que estoy mutando (otra vez...) o quizá metamorfoseándome cual oruga o bicho bola. O quizá sean hongos, qué asco, aunque los puedo combinar con espaguetis para arreglar la cena de hoy que, una vez más, me ha pillado por sorpresa.
Sin embargo, algo nuevo late en mi ser -y no es el instinto de maternidad, que se debió de quedar extraviado en algún bar de Pontedeume o perdido por las aulas compostelanas-, algo que quiere salir y que ya no me molesto en mantener a raya: es el instinto de funcionario público.
Matriculada como estoy en academia (no, narog, no es la de OT, más quisiera EvaRisto), empiezo a sentir que me institucionalizo. La antisistema, la que prodiga el espíritu de la contradicción, la antropóloga frustrada, chámame X, se refugia en lo más profundo de mi ego aletargada. Y digo aletargada porque una no puede luchar contra su propia naturaleza y espero redimirla cuando unos ingresos estables me permitan ver la luz que, por ahora, no encuentro ni en Las Vegas.
Así que me propongo dejarme llevar por las circunstancias durante el tiempo que dure este período intelectualmnete vacuo, in fact ya me he hecho (nótese el anglicismo introducido para no caer en la redundancia) con la Ley 30/92 de Procedimiento Administrativo con la modificación aplicada según Ley 11/2007 de acceso electrónico a los servicios públicos (metáfora interesante que podría aludir a los retretes jeje) para consagrarme en vida, obra y milagros al entrenamiento para el logro de una plaza fija.
Así inicio un nuevo año astrológico, y, como no es algo de lo que me sienta precisamente orgullosa, dejo como muestra gráfica y sonora la aportación de Sinfi en el anterior post. Una última contradicción lógica que sólo Alicia podría encontrar tras haber caído por la madriguera del conejo:
Eso sí, me reí a muerte con ciertos mensajes de felicitación, desde uno que venía desde la Puerta de Tannhäuser hasta uno con sonido real que me cantaba a lo Marisol...
Y curiosamente, hoy he tenido una misión que tal vez narre en otro post cuando cierre el ciclo porque por ahora tengo firmada una cláusula de confidencialidad.
De coña.
Publicado por Baalcebub
viernes, 23 de mayo de 2008 | 10:17
Hola
Acabas de recibir el Blogger Sapiens Award, enhorabuena:
Dudas o comentarios, en la sección de comentarios de la entrada correspondiente.
Publicado por Sinfi
viernes, 23 de mayo de 2008 | 12:59
Y estando contigo, contigo, contigo, me siento felizzzzzzzz
Si yo sabía que el tornillo terminaría aflojándosele. Era solo cuestión de tiempo.
Se busca enfermera Ratched.
Publicado por narog
viernes, 23 de mayo de 2008 | 14:45
¿Debo entender que estuviste de cumpleaños? ay, qué bonito post...felicidades atrasadas oh mi joven padawana académica en busca de triunfo opositor que relaje tus músculos y tu cuenta corriente