En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
-¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
-Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
-¿Triple filtro?
-Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
-No -dijo el hombre-, realmente sólo escuché sobre eso y…
-Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
-No, por el contrario…
-Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero aún podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
-No, la verdad es que no.
-Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil... ¿para qué querría saberlo?
Publicado por narog a las 8:33 | viernes, 11 de julio de 2008
equilicuá paz vobiscum
Publicado por NAVEGANTE a las 12:25 | viernes, 01 de agosto de 2008
Este Socrates si que sabía. Lo podían contratar en alguna depuradora para qeu filtrase bien el agua, jejejejeej, fijo que con él no habría agua contaminada.
Ahora en serio, este ejemplo lo podían seguir muchos canales de tv para hacer una mejor programación, o sino por lo menos para las noticias. Filtrar la info y poner lo que realmente es útil para el conocimiento humano, es decir, NADA, jejejejeje.
Un saludo a todos.
Escritor que escribe por escribir.
Acerca de...
Iduras de olla, vivencias, pensamientos y/o reflexiones, estructuraciones esquemáticas de búsquedas sin retorno y recorridos autobiográficos camino a ninguna parte, todo ello salpimentado con alguna chorrada inerte y patidifusa sin más explicación