Jueves, 07 de junio de 2007
Publicado por EDUKADORA @ 16:56
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Hipo-tiroidismo
De ah? que engordase tanto en este ?ltimo mes y medio (unos 5 kilos), el cansancio continuo y la apat?a, las arritmias, el mal humor y los ataques de buen rollo al cuarto de hora.
El caso es que ?ltimamente lo que m?s me cuesta es ser normal.
Ayer estaba en casa desquiciada porque ten?a que ir a recoger los resultados al m?dico. El ruido de las obras me estaba afectando especialmente, hasta los pedos del vecino me molestaban especialmente. Baj? las escaleras con un tembleque constante en las rodillas, sal? a la calle y un golpe de calor me puso la cara en ebullici?n, lo que me hizo recordar la fotosensibilidad que padezco y que me hab?a olvidado de echarme la crema de rigor. Ya era tarde, ten?a prisa por llegar al m?dico, aunque all? tuviese que esperar una hora, lo ?nico que quer?a era llegar, as? que pas? de la crema... s?lo hay cuatro calles desde el piso al centro de salud, ?qu? pod?a pasar?
En la obra estaban los obreros ociando como no pod?a ser de otra manera, all? apoyados en una baranda que montaron, reboz?ndose al sol y criticando a la gente que pasaba. Cuando me toc? pasar a m? not? sus miradas clavadas, cualquier d?a les hago un corte de mangas bien visible para que lo miren tambi?n. As? que, indignada y orgullosa, pas? de largo por delante de los mirones, ergu? mi espalda y alc? la vista g?lidamente hacia el infinito mientras bordeaba un cami?n cargado de piedras.
En ese preciso instante estaban cargando la piedra de las piedras, la madre de las piedras y los pedrolos, que produjo tal estruendo al caer contra el remolque del cami?n que casi me da un siroco, vaya susto en est?reo...perd? la compostura, encorv? la espalda antes erguida y puse mis manos sobre la cabeza a modo de protecci?n, del revuelo se me cay? el bolso y de ?l su contenido, me agach? a toda prisa para recoger las cosas y s?lo ruego a dios que no se me vieran las bragas. Obviamente no mir? atr?s para ver el careto de los obreros. Vaya palo.
En el m?dico me atendieron enseguida, me dio mi doctora la buena nueva y casi me da el siroco segunda parte. Tengo cita en el endocrino para septiembre (soy una v?ctima m?s de las estupendamente bien gestionadas listas del sergas) y la cara como un sem?foro en rojo por salir de casa sin haberme echado la crema.
En casa me dijeron "vaya, no eras inteligente y creativa, ten?as mal la tiroides" (...)
Se puede decir que ayer fue uno de esos d?as tan entra?ables que a cualquiera le gustar?a recordar por navidad.

F.M: Le ha dado la vuelta a su vida. Antes era deprimido y triste. Ahora es triste y deprimido (Harry Norbert Kalas, 1936, Illinois, comentarista deportivo)
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