Viernes, 06 de julio de 2007
Publicado por EDUKADORA @ 20:50
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O quiz? deber?a de llamarle el "D?a G" de Gilipollas, como aquellos Hombres.

Madrugu? mucho para coger el bus que me llevar?a de nuevo a Vigo y, como no suelo hacerlo, ten?a una sensaci?n extra?a de s?per woman al ataque. Todo normal hasta la estaci?n de Santiago (qu? recuerdos estudiantiles de aquellas esperas de resaca torturadora para coger el bus a casa los viernes), donde subi? una pareja de adolescentes que se fueron magreando en la parte de atr?s hasta Pontevedra. A tres asientos de m?. Y tambi?n fumaron. Corruptos...

Tras tres horas de autob?s pens? que hab?a cambiado de comunidad aut?noma por lo menos pero no, segu?a en Galicia. En Vigo para ser exacta. En un recorrido tan largo hasta te olvidas de a d?nde vas. De lo que no me olvid? es de a qu? iba y por eso fui intentando memorizar algo coherente para verter en mi presentaci?n oral de la programaci?n did?ctica.

In?til. Veamos por qu?:

1.-Me distraje mirando a la gente que sub?a y bajaba del bus.
2.-Fui leyendo los peri?dicos gratis que dan por la calle.
3.-Me dej? arrastrar por la nostalgia compostelana.
4.-Dormit? un rato.
5.-Al llegar a Vigo flip? de lo grande que me pareci? todo (no recordaba la ciudad tan "ciudad").
6.-Tuve que ubicarme y reubicarme para coger un urbano hasta el instituto.
7.-Me entr? un ataque de hambre y par? a comer.

As? que lo poco que pude estudiar s?lo sirvi? para ponerme nerviosa y hacerme dudar a?n m?s de mis capacidades de retenci?n memor?stica ya que no hubo manera de que pudiese repetir m?s de dos minip?rrafos en tres horas de autob?s. Lo bueno de esto es que nunca tendr? complejo de cacat?a.

Cuando logr? llegar al instituto faltaban tres cuartos de hora para que llegase mi turno as? que, como suelo hacer en situaciones inoperantes, me fui al ba?o. All? hice pis tonto varias veces de los nervios y habl? delante del espejo. Al principio intent? decir algo con sentido sobre la programaci?n y al final acab? hablando como si fuera una reportera de m? misma en plan "es tal hora del mi?rcoles 4 de julio d?a de la independencia yanki y estoy en el instituto tal para concurrir a las pruebas selectivas tal" con la idea de que ten?a p?blico de fondo aplaudiendo plas, plas, plas, entre luces de concurso televisivo... en fin, locuras pretraum?ticas.

Par? de golpe cuando me di cuenta de que afuera se me estaba oyendo todo, desde el mon?logo hasta la cisterna, y teniendo en cuenta que apenas hab?a gente (van citando a 9 por d?a), estaba claro que en el ba?o s?lo estaba yo. Me call?, recog? mis b?rtulos y sal? de all? con cara de "yo no fui" arrastr?ndome por la pared para que no se me viese mucho hasta depositarme delante del corcho informativo. All? observ? que ten?a que subir a la segunda planta para examinarme oralmente. Me vino a la cabeza que en un foro preguntaban si hab?a que llevar vaselina o rodilleras o ya lo pon?a el tribunal (...) Una chica sentada en un banco me mir? y sonri?, quiero pensar que por simpat?a y no porque me hubiera o?do psicodramatizar en el ba?o.

Y lleg? la hora. HORREUR. Me invitaron a pasar amablemente, yo casi digo "no quiero" y me echo a llorar, pero mantuve el tipo como pude, me sent? delante de no s? ni cu?ntas personas con cara de enfadadas y empec? a divagar sobre decretos curriculares de bachillerato, me aburr? de intentar soltar los dos p?rrafos mal memorizados y me dispuse a improvisar, no tengo par improvisando pero lo malo es que no recuerdo lo que dije, despu?s no pude m?s, saqu? la programaci?n y la le? literalmente pero muuuuuuy despacio para hacer tiempo, de vez en cuando levantaba la vista y estaban all? como en una tira gr?fica: era un cuadro m?vil de la ?ltima cena en el que los personajes de enfrente de la mesa levantaban la cabeza de vez en cuando y me miraban o asent?an o murmuraban. Terror?fico.

A veces no me escuchaba mi voz, otras veces pensaba "la est?s cagando" y me daba la risa floja, hubo momentos de blancura col?n y momentos a cuadros cual mantel de cocina. Cuando ya no pude m?s dije "esto es todo" y fue una pena que no a?adiera "amigos" porque ya ser?a memorable. No me preguntaron nada y les dio un poco la risa, supongo que me vieron nerviosa, asustadiza, atontada, torpe... me levant? y, para confirmar sus sospechas, tropec? con la silla y me cost? mantener el equilibrio del tembleque de piernas. Di las gracias sonriente como si all? no hubiera pasado nada y sal? como entr?, con la diferencia de que me qued? con la oreja pegada a la puerta tras haberla cerrado. Apenas pude o?r nada, se rieron, eso seguro, pero quiero pensar que no fue por m? porque a?n me queda otro examen... Estaba tan nerviosa que ni me aguant? all? en la puerta as? que enganch? las primeras escaleras que vi y me lanc? por ellas hasta que me di cuenta de que no ten?an salida as? que tuve que subirlas otra vez, qu? agobio, empec? a pensar "ahora salen del aula y me encuentran all?, se van a creer que estuve espiando". Como si fuera mentira.

El viaje de vuelta fue tortuoso aunque afortunadamente compensado con lo mulliditos que son los asientos de los autobuses Castromil. Lo peor empez? con una repelente ni?a -de la que hasta sus padres se escaparon sent?ndose en asientos lejanos a ella- que fue gritando y movi?ndose en el asiento de detr?s de m? todo el rato hasta Santiago preguntando cada cinco minutos "?llegamos a Santiago?" con acento supermega, entre pausa y pausa del grito jugaba con su nintendo DS que ten?a a todo volumen, una ni?a sat?nica que hasta la supernanny tirar?a por la ventana. Y de Santiago a Coru?a se subi? un tropel de turistas que fueron hablando de sus hallazgos, impresiones y experiencias a buen grito pelado.

Eran las 9 cuando estaba entrando en mi casa. A?n me ten?a que hacer la cena y se me cay? un tenedor por el v?ter, pod?is imaginar lo que quer?is que os aseguro que fue por algo peor digno de elevar a par?bola cient?fica entre un mango de fregona, una cuchilla de afeitar, el jab?n de manos y, c?mo no, el tenedor. El v?ter simplemente no se movi?.

F.M: "Preg?ntame lo que quieras que yo responder? lo que me d? la gana", frase an?nima de uso com?n.
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